Virgie

De paseo por las librerías me encontré con el libro Ik was de vrouw van Escobar. Mijn leven met de gevaarlijkste drugscrimineel ter wereld (Fui la mujer de Escobar. Mi vida con el narcotraficante más peligroso del mundo), de Virginia Vallejo. Al parecer la película dirigida por Fernando León de Aranoa (ganador de varios Goya y con varias películas memorables a su haber) sí llevará el título original del libro (al menos en el afiche en inglés que mostraron en el festival de Cannes este año).

Cuando fue publicado en 2007 en Colombia vi un par de entrevistas con Virginia en Youtube y me parecieron vergonzosas, no tuve ningún interés en leer el libro. Pero ya traducido al neerlandés e inspirando una película con León de Aranoa, Bardem y Penélope Cruz (quien se dio a la tarea de aprender a hablar colombiano como Virginia), parqueé mis prejuicios y cedí a la curiosidad.

Salí tremendamente sorprendido, por decir lo menos, luego de ser atrapado por el ego trip de Virginia, o Virgie, como le dicen sus más cercanos.

Si fuera una novela diría que recuerdo pocas donde aparece un personaje femenino tan fuerte y bien trazado. Pero al ser un ego trip me dejó esa sensación trillada de que la realidad supera a la literatura. (Sigue leyendo »»)

Colombia no era una fiesta

1.

Ayer tuvo lugar la entrega oficial de las armas por parte de las Farc. Un hecho histórico que ha sido recibido con cierta indiferencia por gran parte de los colombianos y la comunidad internacional. ¿Es acaso una señal de escepticismo o la conciencia de haber dado un paso más en el proceso de reinserción de la guerrilla a la vida civil?

Como todo en este proceso, impera el pero: entregaron algo más de 7.000 armas pero aún falta recoger el contenido de 900 caletas, sin tener un indicativo aproximado de cuántas armas podría haber en estas. ¿Falta de transparencia de las Farc o sencillamente no llevan inventarios por vivir en la selva? Es de suponer que habrá una sorpresa similar cuando entregue el informe sobre sus bienes.

Así es muy difícil que el proceso termine de convencer a todos los colombianos, si bien el paso de mayor compromiso ya ha sido dado: el Secretariado está escoltado por el Ejército y más de 7.000 guerrilleros se encuentran ubicados en las zonas veredales y campamentos dispuestos para la desmovilización. Es muy difícil pensar que el Secretariado tiene un plan de fuga para llamar a levantar las armas de nuevo a sus militantes. El escenario más sombrío sería que quedaran células ocultas encargadas de reaccionar en caso de que algo le sucediera al Secretariado. Casi de película de ficción pero no es descartable del todo: quedan 900 caletas y no se sabe si son todas. Se conoce también la desconfianza histórica entre Farc y Estado.

Cuando se piensa que las Farc sabotearon el Caguán porque estaban convencidas de que se iban a tomar el poder con 20.000 hombres, hoy su desafío de momento no es gobernar un país de 50 millones de personas, sino mantener a sus casi 10 mil miembros unidos como movimiento político. Los antecedentes históricos, 5 grupos guerrilleros desmovilizados y ningún partido político sobreviviente conformado por ellos juegan en su contra. No en vano el presidente Santos anunciaba el fin de las Farc en París, mientras que Timochenko, optimista, insistía en decir que las Farc no se acaba sino que deja la vía armada como camino para la revolución.

2.

El desarme oficial no fue la única noticia relevante ayer: la revista Semana informaba que las 1000 empresas más grandes de Colombia representan el 80% del PIB, mientras que la Unión Europea imponía una multa histórica a Google (Alphabet) por el abuso de su posición dominante en el mercado. ¿Qué tal que en Colombia se impusieran sanciones por abuso de posición dominante en el mercado?

Ya el exministro Rudolf Hommes alertaba sobre este preocupante escenario hace unas semanas: la economía colombiana no está creciendo a buen ritmo y esto es preocupante para el grueso de la población que no pertenece a esas mil empresas colombianas. La sanción a Google se debe a que:

Lo que Google ha hecho es ilegal bajo las normas europeas. Niega a otras compañías la oportunidad de competir en igualdad de condiciones e innovar. Y lo más importante: niega a los consumidores europeos una verdadera elección de servicios y los beneficios completos de la innovación.

La economía colombiana no puede seguir en manos de élites extractivas, que no están generando riqueza sino absorbiendo la que produce la nación. La sanción de la UE aplica perfectamente a los oligopolios nacionales. (Sigue leyendo »»)

Matrix, origins: An instagrammable life

Siguiendo una reflexión budista, aquella que dice que lo que nos sorprende del mundo exterior nos sirve para hacer un puente con nuestro interior, empecé la serie El arte del selfie como el arte de reflejarse en la imagen, en franco contraste con el culto narcisista de la autoimagen. La serie tuvo un origen anterior: el deseo de retratar a las personas antes, durante y después de un selfie, captar ese momento en el que le decimos a la cámara cómo somos de cool y felices, como estas protagonistas anónimas cerca del Castillo de Praga:

Selfie grupal en Praga

Pero leí una noticia este fin de semana que le dio un giro radical a mi percepción. Decía que los millennials buscan sus destinos turísticos según qué tan instagrameables sean, si se verán bien de fondo en una foto para su cuenta en Instagram. Aquel placer del paseante, del flâneur que se perdía por una ciudad para conocerla, es taaaan decimonónico para estos jóvenes: ese placer ya no existe, o sí, en la medida en que se encuentre un cuadro que aguante Instagram, que amerite ser instagrameado. Lentamente se empieza a vivir para la Red, para la realidad virtual. El sueño sería caminar con los lentes de realidad aumentada y ver los bellos momentos que otros han vivido por los lugares que está recorriendo, por ejemplo, y contribuir en tiempo real con las imágenes propias. ¿Quién querría quitarse esos lentes?

Imaginé también que los autos sin conductor proyectarán en sus ventanas viajes virtuales para ir a la oficina: ¿por qué limitarse a ver la tediosa avenida que se recorre para ir al trabajo cuando se puede simular un viaje de aventura por el Gran Cañón para cambiarlo al día siguiente por un recorrido por la Plaza de la Concordia en París y así sucesivamente? Creo que ya hay un ascensor en Nueva York que hace algo parecido: anima con diversos timelines su recorrido, mucho mejor que ver un muro gris.

Lentamente se empieza a vivir más en la realidad virtual, legiones de vidas ansiosas por conectarse a sus redes sociales para ver qué está pasando, la vida en función de qué se va a decir o mostrar en la Red.

La resistencia parece estar en manos de todos aquellos que no pueden pagar para entrar en ese mundo, los millones de pobres que no tienen acceso a los dispositivos virtualizadores. Ya no se necesitarán las pastillas roja y azul: bastará con tener el coraje de desconectarse (o no), de forjarse una vida que aguante la realidad.

La vida del hombre

“La vida del hombre”, de Jan Steen

El cuadro La vida del hombre de Jan Steen cuenta a través de sus personajes las diferentes etapas en la vida de un ser humano, empezando con el niño que juega con pompas de jabón hasta el hombre anciano sentado y jugando con otro niño. Acompañé a unos amigos de visita por la Mauritshuis y esta vez tuve una visión diferente de la pareja en el centro del cuadro. El hombre le ofrece una ostra a la mujer –ya desde entonces su poder afrodisiaco era mítico—y ella parece rechazarlo. En general se considera una escena de seducción. Pero esta vez, en lugar de una ostra, me pareció ver monedas, y recordé otro par de cuadros de Steen en los cuales aparecen hombres dándoles dinero a las mujeres, uno de ellos con un título bastante explícito: Escena en un burdel de un anciano dándole dinero a una niña.

“Escena en un burdel de un anciano dándole dinero a una niña”, de Jan Steen

El lugar común dice que la prostitución es el oficio más antiguo de la humanidad. Esta visión que tuve me hace pensar que hay un oficio anterior y es el de corruptor, la persona que corrompe para obtener algún beneficio; la prostitución no es más que una de sus áreas de acción. Aunque también podría decirse que fue una mujer la que primero se ofreció por pocas o muchas monedas, en cuyo caso su oficio efectivamente sería anterior al de corruptor. O fue un hombre el que la ofreció primero, haciendo al proxeneta anterior a la prostituta, etc.

Creo que mi visión fue fruto inconsciente del impacto del caso Odebrecht, esa Escena en una cafetería de un empresario dándole dinero a un funcionario que bien pudo retratar Steen también. Y así por mil los ámbitos donde opera este hombrecillo: es una plaga que nos acompaña desde los orígenes de la humanidad. (Sigue leyendo »»)

Tilikum, enemigo del pueblo

A sus 25 años, mi cuñado estaba cumpliendo su sueño de juventud de trabajar con aviones. De adolescente se dedicaba a fotografiarlos durante el aterrizaje y el despegue, hacía parte de un pequeño club de aficionados. Estudió Ingeniería Mecánica y recuerdo su foto saliendo de la turbina de un F-16 después de darle mantenimiento. De un momento a otro se preguntó que cuál era el sentido de estas naves más allá de ser herramientas de guerra y cambió de oficio. Manuel Vicent, escritor español, tuvo una revelación similar en su afición por el mundo de los toros: de niño y joven había vivido la pasión por la fiesta brava por ser una práctica arraigada en su familia y entorno. Pero vivió la revelación de la barbaridad de la tauromaquia y empezó una lenta conversión que narra en su libro Antiauromaquia:

Cuando uno vuelve al lugar de aquellos juegos taurinos que le hicieron tan feliz y contempla a otros niños embruteciéndose con el mismo juego, de pronto, a uno se le abren los ojos y se le presenta con toda nitidez la crueldad humana […] La mirada se transforma y el estómago sufre un vuelco y entonces se inicia una lenta conversión.

Otro caso es el de John Hargrove, que en su libro Beneath The Surface relata cómo su sueño de ser entrenador de orcas en SeaWorld desde que era niño y que logró realizar, tuvo que ser remplazado por el activismo para liberar a las orcas de su cautiverio: «No importa que tan noble sea el carcelero, cautiverio es cautiverio», dice en su memoria.

Todos estos casos son senderos que se bifurcan –al decir de Borges—de la obra de Henrik Ibsen, Un enemigo del pueblo. Salvo que en el caso de Hargrove y las orcas aparece un protagonista especial: la orca macho Tilikum, fallecido hace algunos días, tristemente célebre por tener tres muertes humanas a lo largo de su vida. (Sigue leyendo »»)