
Miguel Granados Arjona, «El Viejo Mike»
Miguel Granados Arjona nació cuando la salsa no se había inventado todavía. Gracias a su padre, que madrugaba a las cuatro de la mañana a sintonizar las emisoras cubanas, cultivó su gusto y pasión por la música caribeña. Recién terminando su adolescencia, un locutor amigo de la familia que intuyó que su voz era una joya en bruto le dio la oportunidad de remplazarlo dos semanas en un programa de radio. Ahí descubrió que la radio y la comunicación podían ser lo suyo.
Después de muchos periplos llegó en 1952 a Bogotá, creando o participando programas emblemáticos como Una hora con la Sonora. En 1968 introdujo el primer LP de salsa en Bogotá. Trabajaba en la emisora Todelar y la primera reacción de sus directivas fue de rechazo: esa música era muy fuerte para sus radioescuchas. No supieron estimar la magnitud del tsunami que se avecinaba. Pero por otra parte resulta comprensible el comentario: esa era la Bogotá de entonces, una ciudad cerrada atrapada en formalismos que han ido cediendo gracias a la llegada de colombianos de todas las regiones. (Sigue leyendo »»)
