Seguimos con la serie Échale salsita. En esta nueva entrega, otro gran éxito de Arsenio Rodríguez, 72 hacheros pa’ un palo. Utilizaremos la versión de Manolito y su Trabuco, una versión actualizada a la cubana, para llegar a la soberbia adaptación de la Sonora Ponceña, en estudio y en vivo, con otro solo sublime de Papo Lucca, ¡a gozar lectores utópicos!
El seductor dopado
1.
Había un embaucador en el barrio que nos vendía las cosas más absurdas. Una vez nos dijo que había conseguido unos fósforos de los Estados Unidos con los cuales se podía ver el diablo. Para darle credibilidad a sus engaños, sobornaba a dos de sus amigos para que corroboraran sus historias: “Sí, lo vimos la otra noche, la cara roja y hasta llamas de fuego en la espalda”. Un amigo que casi siempre se dejaba impresionar por estos cuentos me convenció de que pagáramos los 5 pesos que nos pedía a cambio de una sesión para ver el diablo. El embaucador nos encerró en el cuarto de mi amigo, pidió que cerrara las cortinas pues necesitábamos oscuridad absoluta. Nos hizo prometer que jamás revelaríamos el secreto, solo podíamos confirmar que habíamos visto al diablo.
Hemingway y el otro
Creo que ningún otro escritor aparece como personaje tantas veces en otras obras como Hemingway. Ayer se celebró un nuevo aniversario de su cumpleaños, que coincide con las fiestas de San Fermín en Pamplona, a las que Hemingway tanto les debe. Vale la pena recordar esta reseña sobre el excelente documental Notes on the Other de Sergio Oksman.
Juana Peña
De la serie Échale salsita presentamos hoy Juana Peña, el caso inverso de un clásico de la salsa interpretado en ritmo de son. Empezamos entonces con la versión original del Cantante de los Cantantes y Willie Colón para cerrar con el homenaje de Sierra Maestra. Bailemos y gocemos:
Utopian Sniper (10). Habla el minotauro
En 2010 tu país ya estaba en bancarrota. El déficit primario era del 10%, sabes esto qué significa: has estado gastando más de lo que ingresas. ¿Por qué deberíamos pagar nosotros tus gastos extra? Jamás he dicho que tú o tus compatriotas sean una pandilla de vagos, solamente que han estado viviendo de manera irresponsable por encima de sus posibilidades. Se han endeudado astronómicamente. ¿Deben ser ahora nuestros contribuyentes los que paguen por todos tus gastos? No, la fiesta debe terminar.
Cuando iniciamos la Unión Monetaria sabíamos que tu país estaba maquillando sus cifras. La ayuda de Goldman Sachs está documentada. Pero hasta que Papandreu hizo públicas las cifras en 2009 no sabíamos el tamaño del agujero negro. Qué engaño más vergonzoso. En el año 2000 en mi partido se descubrió una donación ilegal de 100.000 marcos que no entró en la contabilidad del partido. ¿Sabes qué hice yo? Presenté mi renuncia para que nueva sangre renovará las malas prácticas del partido. Eso es decencia. En España estas ayudas ilegales se cuentan en millones de euros y no pasa nada. La corrupción en tu país es igual o más grande. ¿Entiendes la diferencia?
Tratamos de ayudarte durante cinco años. Todo ha sido en vano. El Estado griego es un atleta con sobrepeso (cuando no obeso) que quiere competir en la Eurozona: ¿es posible? No. En todos estos cinco años ha fallado en implementar todas las medidas que deberían ayudarlo a adelgazar y darle un impulso a su economía. Pero ¿cómo pedirle al zorro que no se coma las gallinas?