Al parecer muchos de los electores de Trump esperaban que el multimillonario compartiría con ellos la fórmula para ser millonarios y todos entrarían en la Era Dorada, en el Nuevo Renacimiento prometido por su líder. Trump lideraría los EUA como ha hecho con sus negocios y distribuiría las ganancias entre todos. El choque con la realidad no está siendo amable.
El primer baño de agua fría vino con la redada a Zelensky. Una escena infame en la que se veía a un líder en guerra matoneado por un par de gánsteres. Me preguntaba cómo un empresario que ha hecho su fortuna en el mercado de los bienes raíces le dice al presidente de un país invadido que tendrá que ceder ante el invasor y que no está ahora en posición de exigir nada, no tienes las cartas para hacerlo. ¿Qué haría Trump si le dijeran que un piso de la Torre Trump ha sido tomado por familias mexicanas que se niegan a abandonarlo? No cedería un milímetro cuadrado de tierra. ¿Por qué le exige esto a Zelensky entonces?
Sigo explorando esa pregunta y pienso ahora que es porque él hará lo mismo que Putin: apropiarse de Groenlandia, el canal de Panamá y hasta Canadá. Tal parece que cree que es una prerrogativa de los países poderosos y que los demás no están en capacidad de hacer nada contra ellos. Un gánster que se toma el barrio y a ver quién se atreve a sacarlo.
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