Energía salsera

Hoy traigo para la serie Échale salsita una anécdota que viví hace poco con un melómano alemán en un matrimonio. Después de que reconocimos pasiones por Bach, Pärt y Glass entre otros, me preguntó qué era lo especial que en mi opinión tenía la salsa, porque él había intentado conectarse con la música pero no lo había logrado. Como salsófilo consumado, como paseante desde hace décadas de todo un continente incógnito para mi interlocutor, ¿por dónde empezar a responderle?

Lo primero que recordé fue la escena final de la bellísima película de Ridley Scott 1492 Conquista del Paraíso, cuando Diego, uno de los hijos del Almirante, le pregunta lo mismo a su padre: ¿cuál es tu primer recuerdo? Scott, ese maestro del detalle en el cine, termina su película con la gota de tinta que cae sobre el papel de la pluma del hijo esperando la respuesta del padre.

Ese fue el tiempo que me tomó tratar de elaborar la respuesta a la pregunta. Me hizo también pensar en el privilegio que fue nacer en la tierra de García Márquez, de haber vivido muchos veranos de mi infancia en la finca de mis abuelos, donde imperaba el olor de la guayaba. Cuánto pesar siento por todos los europeos que han muerto o vivirán sin conocerlo; con todo, es más complejo explicar la emoción por la salsa que el olor de la guayaba. Pero me lancé a intentarlo. (Sigue leyendo »»)

Mi bajo con tumbao

Hoy en la serie Échale salsita traemos un caso especial, un tema que a pesar de ser sazonado por un cocinero de salsa mayor como Eddie Palmieri deja la sensación de que es más sabrosa la versión original. Se trata de Mi bajo con tumbao, composición del maestro Silvio Vergara, interpretado originalmente por la Orquesta Aragón de Cuba. Cabe resaltar que el maestro Vergara es coautor de uno de los libros definitivos sobre la interpretación del bajo, El verdadero bajo cubano, coescrito con el bajista de Irakere Carlos del Puerto –y quizás ahí se encuentre el misterio del cocido.

Cuando Palmieri lo grabó, su relación con José Rodríguez y Barry Rogers ya era legendaria. En su versión de Mi bajo con tumbao la sección de metales sobresale en todo su poderío, pero creo (en mi opinión de melómano, que no de músico) que ahí está el acierto de la Aragón: la flauta de Richard Egües, que desde el principio tiene un papel protagónico, junto con su trío de voces que avasallan a los cantantes de Palmieri. En El verdadero bajo cubano, Del Puerto y Vergara cuentan cómo el son cubano tradicional va preparando la melodía para dar paso al final al montuno. Así está interpretada la versión de la Aragón, al final puede desafiar al público preguntando a quién no le gusta mi tumbao, porque lo han llevado a la cima musical después de pasar por solos sostenidos del bajo, violines que llevan in crescendo la melodía y la flauta que nos va transportando hacia el éxtasis musical. Palmieri no logra recrear este viaje, la elaboración de esa meseta. Pero esto al final es cuestión de gustos y sabores, así que disfrutemos de las dos versiones.

Empezamos con la versión de la Aragón:

y terminamos con la versión de salsa dura de Palmieri:

Eddie Palmieri – Bajo con tumbao

Lo que dice Justi

Hoy en la serie Échale salsita traemos un tema del gran maestro Justiniano Barreto Blanco, nacido en La Habana en 1923 e ido en Nueva York en 2015, Lo que dice Justi, tema que fue interpretado primero por Arsenio Rodríguez en 1958 y prensado en el álbum Primitivo de 1963. Este álbum contiene 12 temas, 11 compuestos por Arsenio y el tema de Justi. El maestro Wayne Gorbea, fallecido también en 2015, le echó salsa durísima, legándonos un arreglo soberbio en la voz del sonero Frankie Vásquez. Antes de entrar en materia, vale la pena ver esta entrevista con Justi Barreto y su hijo Angelo hablando sobre su tema más conocido: Un verano en Nueva York. Sin cubanos como el maestro Justiniano en Nueva York, olvidémonos de la salsa.

Y entremos en materia. Primero, la versión grabada por Arsenio Rodríguez:

Arsenio Rodriguez Lo que dice justi

Y la sobredosis de salsa durísima con la que lo sazonó Wayne Gorbea, ¡a gozar salsófilos utópicos!

Lo Que Dice Justi Wayne Gorbea

 

Noche de farra

A lo largo de la serie Échale salsita hemos visto en general cómo grandes clásicos de la música cubana son sazonados con salsa (dura), pero en general respetando la versión original. Hoy es el turno de Noche de farra, cha cha cha del compositor Armando Medina D’Wolff, interpretado por la Sonora Matancera y la Orquesta Aragón. José Madera hace un arreglo que le da mucho ritmo y sabor al cha cha cha original para legarnos uno de los temas más memorables de Héctor Lavoe en su álbum El Sabio. (Sigue leyendo »»)

Rosa, qué linda eres

Hay canciones que me hacen llorar fácilmente, como Rosa, qué linda eres, interpretada sobre todo por Irene Martínez, me desgarra su voz. La versión de Totó, la Momposina, o la del Joe, me conmueven pero no hasta llevarme a las lágrimas.

Hace unas semanas leí que el músico Majín Díaz con su Octeto Gamerano lanzaban finalmente su primer disco. Lo que me sorprendió es que presentaban a Majín como el compositor de Rosa, qué linda eres. Recordé la charla con un musicólogo barranquillero en Amsterdam, que me corrigió cuando dije que Rosa era composición de Irene. Me dijo que originalmente era un son cubano compuesto por el maestro Gerardo Martínez Rivero y que fue Majín Díaz quien tuvo el acierto de echarle ritmo de chalupa, la versión que interpretaba Irene. (Sigue leyendo »»)