Oferta de trabajo

Hoy me encontré una de las ofertas de trabajo más originales del mercado. Estuve revisando el código del nuevo portal del NRC y esto fue lo que encontré:

nrc vacatuur

NRC busca para contratar de inmediato a un experimentado desarrollador de back-end.

Me imagino que el candidato que diga cómo se enteró de la oferta recibirá puntos extra. Genial.

Vientos de otoño

1.

Aparte de su recién estrenado cuarto piso, A. cumple también un año de estar yendo a una personal coach. Dejó a su psicoanalista cuando molesta por tantas sesiones en que ella no le decía nada le pidió algún diagnóstico para saber si la estaba entendiendo y no le gustó nada lo que escuchó: “El corazón de tu inmadurez es que no te tomas en serio”. Durante semanas A. estuvo discutiendo este diagnóstico con cuanto amigo se encontraba, le parecía increíble haber gastado tanto dinero para escuchar semejante sandez, que empeoraba cuando alguien le decía que su irascibilidad al recordarlo probablemente era una señal de que la psicoanalista había dado en el clavo: “Así funciona la resistencia”. Dicho esto, había que salir a correr.

Finalmente siguió el consejo de una amiga que le recomendó una cita con su coach para ver si podrían trabajar juntas. Hubo empatía y la verdad es que A. ha avanzado mucho en el manejo de sus ataques de ira. La clave, me dice, es que ha ido aprendiendo a relativizar las cosas: quizás lo que alguien le dice tiene un sentido diferente al que ella interpreta inicialmente. Ha aprendido a preguntar ¿qué quieres decir con eso? como herramienta para retrasar la chispa y estar abierta a una interpretación diferente a la suya.

Como parte de este ejercicio llegó a mi casa con cierta molestia. Pensé que estaba a punto de cambiar la teoría de la relatividad por la cuántica: “Cuánto me emputa ese tipilín”. Sólo esperaba no ser el causante de su disgusto. Al principio me sucedía eso: la notaba molesta y me preguntaba qué bestialidad habría dicho o hecho para que se pusiera así, hasta que con el tiempo aprendí que ella es de chispa rápida. Puso literalmente el motivo de su molestia sobre la mesa. El libro El intenso calor de la luna, de Gioconda Belli. “¿Lo has leído?”, me preguntó inquisitiva.

—No, ¿es una autora italiana?

—Es nicaragüense –respondió con tono de ira controlada.

—¿De verdad que no sabes nada del libro?

—Te juro que es la primera vez que lo veo en mi vida. Siento una pequeña molestia, ¿qué te disgusta del libro?

—No lo he leído tampoco, pero ya hice la quick review: se trata sobre la menopausia. ¿Puedes creerlo? (Sigue leyendo »»)

Un rostro (o las fronteras de la belleza)

1.

En la octava entrega de la serie The Man ya mencionaba la anécdota del rompimiento de Giacometti con André Breton y el surrealismo. Esta anécdota dio origen al documental What is a Head, donde se cuenta con lujo de detalles las horas que Giacometti pasaba estudiando el rostro de su modelo y esposa, Annette. Ella a veces se preguntaba si el pintor se había perdido en su mundo interior o si realmente la estaba contemplando.

2.

Es curioso notar las exclamaciones que los momentos de éxtasis tienen en cada deporte. Por ejemplo, ante una clavada espectacular en el baloncesto es inevitable decir “¡Ooohhhh!”, el “ouch” que se escapa ante un knock-out de Mike Tyson, el “¡ahhhh!” de placer por un passing shot cruzado, el “gol” de vocal infinita que algunos rematan con un madrazo en Colombia, etc. Tuve una mezcla de “ooohhh”, “ahhh” y, sobre todo, “ouch” en una clavada en la cancha del barrio. Me excedí en potencia, clavé el balón muy duro y mi dedo pulgar se dislocó con el aro. Fue horrible verlo así, superdoloroso también, por un acto reflejo lo puse en posición con la otra mano y salí corriendo al hospital. Nunca se recuperó del todo. Si juego muy fuerte basket corre el riesgo de dislocarse de nuevo. Debo apretar las vendas muy fuerte cuando voy a boxear: un jab mal dado podría hasta romperlo. (Sigue leyendo »»)

Pensando en ti

F. me pregunta que en la escala de Me tienes loco cuál es el valor opuesto. Le respondo que el abanico es muy grande. Le hablé de casos extremos como La cuchilla de Las Hermanas Calle. Después de escucharlas por cierto mecanismo de protección todavía cree que este éxito es una broma enorme. Digresión: en una era en la que hacen tesis de doctorado sobre etiquetas de Twitter, ¿cuántas tesis de posdoctorado se ha perdido la sociología o los estudios de género porque las hermanitas Calle atacaran con una cuchilla de esas de afeitar y no con ácido?

Obviamente, a pesar de cierto tono inocente en la pregunta, sabía que F. quería saber en realidad cómo es mi estilo de separación, no vaya a ser que le saque una cuchilla de afeitar y le mate de paso a la mamá. Bien vista, es una pregunta fundamental a la hora de querer una relación en serio con otra persona. Hay libros dedicados a este tipo de preguntas. En el juego de predicciones de Google si uno busca “Questions that you should ask before…” la mayoría de sugerencias están relacionadas con el matrimonio.

La ventaja de enamorarse de un latino salsómano es que el espectro de canciones que acompañan ciertos momentos vitales es muy elocuente —solo que hay que conocer muy bien la salsa para interpretar bien la respuesta. Le respondí que en el caso de ella probablemente le dedicaría Pensando en ti, el clásico de Cheché Mendoza. (Sigue leyendo »»)