De aquí no me baja nadie y Hecho a mano

1. De aquí no me baja nadie

Uno de los mejores documentales del DocuFestival Andalucía 2014 es el de la colombiana Ipanema Martínez, De aquí no me baja nadie. La maestría de un documentalista está en su sentido del timing, en ese saber cuándo la realidad o el tema están listos para ser filmados. El timing de este documental no puede ser mejor: Ipanema sigue la vida de un guitarrista excéntrico, desde su trabajo de mecánico automotriz hasta su despegue cuando es contratado como guitarrista oficial del cantante popular Pipe Bueno. Su noche de consagración sucede en la tarima de un concierto en el pueblo de Aquitania, en Boyacá, a partir del cual el cantante Pipe Bueno también adquiere notoriedad nacional.

En el Q&A le preguntaron a Ipanema que cómo hizo para filmar esa meteórica carrera de un músico que nadie conocía, cuánto tiempo le tomó. Ella respondió que no tenía ni idea de que Iván Delgado se iba a convertir en una celebridad y mucho menos que cuando empezó a filmarlo terminaría acompañándolo en sus giras nacionales como guitarrista de Pipe Bueno. Ella apenas confió en su intuición: “Iván tiene una energía especial. A mí lo que me llamó la atención fue esa mezcla de la rudeza del trabajo automotriz y su pasión por la guitarra. Todo lo que quise hacer fue documentar ese contraste que me parece muy bello”.

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Cartas desde el frente

1.

Esta mañana mi capitán nos asignó una nueva tarea, de alta prioridad: mantener con vida al director del Mossad. Al disgusto de Netanyahu porque el sitio del Mossad estuviera caído desde la semana pasada por el ataque de Anonymous, se sumó su cólera profunda por lo que él llama la invasión de los EUA y la EU disfrazados de Cascos Azules. “¿Cómo no detectaron estos ataques a tiempo?”. Es verdad que contamos con su ayuda para entrar con 15.000 cascos azules y "tomarnos" la franja de Gaza. Estamos sobre todo dedicados a tareas humanitarias, traer alimentos, agua, energía y atención médica a las zonas más necesitadas, a la vez que servimos de escudos humanos para frenar los ataques. Mantener al director del Mossad con vida es la tarea más importante que me han asignado. A veces escuchamos ecos en los túneles y tememos por la vida de todos. Cualquiera puede ser nuestro enemigo. Netanyahu teme –con razón— que el siguiente paso sea declarar la interinidad en todo el territorio y forzarlo a negociar finalmente con Palestina. Creo que sería lo mejor pero por ahora contenemos la respiración porque no haya más guerra.

2.

Querida mamá:

¿Cómo sigue tu artritis? ¿Llegó finalmente el tío Herbert a visitarte este fin de semana? No tuve tiempo de despedirme de ti. Jamás sabremos si fue por razones humanitarias o por pánico que nos enviaron a todo el equipo de especialistas del Hospital a Sierra Leona. El ejército construyó un hospital militar en tiempo récord, los marines son increíblemente eficientes, y trajimos con nosotros todo el equipo para atender a 200 personas al tiempo. A Liberia llegó la otra parte del equipo y podrán atender a 120 personas. El panorama es devastador, no puedes dejarte conmover ni siquiera por un bebé porque podría contaminarnos. La única forma de mantenernos fuertes es ver todo como una película, mantener nuestra concentración para preservar nuestras vidas y siempre pensar que a pesar de los muertos día a día estamos salvando vidas. En el improbable caso de que algo me sucediera ten la certeza de que siempre seguí mis convicciones y los principios que tú y papá me enseñaron. Con suerte estaré de regreso en seis meses. Te escribiré cada semana.

Con amor,

Michael.

Modo viaje y el libro de los pasajes

1.

Una mañana marcada por el modo viaje. C. escribe: “Ya me quedé sin celular, porque se lo dí a DO, una odontóloga que a veces me ayuda con las cirugías. Quedé incomunicado hasta el próximo martes. Una sensación fantástica. Quedo en modo viaje. Me trataré de desconectar de todo”. E. descubre que perdió una llamada importante porque dejó el celular en modo viaje. Adopté esa costumbre de ella antes de dormir. Inconscientemente creo que me ayuda a dormir más rápido, siento que empiezo el viaje hacia la noche.

2.

Las calles de Buenos Aires
Ya son mi entraña.

Con estos versos empieza el poema Las Calles de Borges, el primer poema de su primer libro Fervor de Buenos Aires (o del que él quiso llamar su primer libro, negando sus Himnos Rojos). Con el estudio de este poema comenzó uno de los cursos de verano que el profesor Manuel Hernández le dedicó a Borges. De ahí pasamos a leer a Poe, Baudelaire y sobre todo a Benjamin, las páginas de todos ellos que hablan sobre la ciudad. Dirección única se volvió un libro fetiche de mi modo viaje. De paseo por Berlín inicié con entusiasmo infantil una colección de señales de Einbahnstraße que me encontraba en el camino.

De ese curso me quedó una especie de plantilla para recorrer la ciudad, para conocer su entraña y explorar cómo se escribía en la mía. La necesidad de descubrir su parkway de La Soledad, como bellamente lo expresó un compañero, su fábrica de colchones, su Candelaria… La ciudad como espejo del alma.

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Obscenidades líricas

Marcaría con la lectura de Kundera, a mis 22 años, el inicio de mi vida adulta, una nueva afección del síndrome de don Quijote motivada por esa celebración de la vida libre e independiente que hace el escritor checo, esa apertura al mundo donde no existen los padres y se camina por la vida por sí mismo. Era además muy emocionante compartir fragmentos de las novelas con C. en Guarinocito. Cuántas horas de risas no le debo a Kundera. La vida está en otra parte fue la tercera o cuarta novela que leí de él, creo que debió de ser la primera, el retrato del adolescente que termina naufragando en el líquido amniótico para saltar a la superficie como un hombre adulto. Ayer que leí este tweet de Jodorowsky pensé cómo es de poderoso ese líquido amniótico:

Cuando leí las reflexiones de Kundera contra el lirismo sentí un gran placer. Alguien verbalizaba con gran ironía todo aquello que me molestaba de esa sensiblería sin sentido. Ya de niño era una obscenidad lírica escuchar a Sabú cantando Manda rosas a Sandra, una de las canciones preferidas de mi mamá. Desde entonces me viene el mal hábito de decir cuán mal me cae cierta música sin tener la mínima consideración de que a otra persona le puede gustar mucho y se puede sentir incómoda por mi comentario. Trato de controlarme, pero todavía me pasa. Como esta mañana, cuando por esa crisis informativa que produce el verano en Europa y EUA, los periódicos están llenos de cualquier cantidad de rellenos. El de hoy era que Laura Pausini mostró sus partes íntimas en un concierto.

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Del tríptico Los lotófagos presentamos: III. Tessa en NY

Un amigo que trabaja en Google X me contaba que el origen real de las Google Glass fue la frustración de Sergey Brin cuando asistió a una cena benéfica en el MET y no sabía quiénes eran muchas de las personas invitadas. Muchos de ellos se reconocían entre sí, él estaba un poco nervioso e identificó a muy pocos asistentes. “Debería tener una pantalla auxiliar que me dé información sobre la persona que estoy viendo” fue lo que pensó y así empezó Google Glass.

—Ahora, ¿qué significa información para Brin? –le pregunté a mi amigo.

—Jaja, muy buena pregunta. Si te contara todo fliparías aquí mismo.

—Ensaya un poquito a ver.

—Como ya te habrás imaginado, los resultados en Google no son los mismos si eres tú o si estás registrado como Sergey Brin. Lo que tu ves no es nada más que la punta del iceberg. Sergey ve sobre todo mapas de información.

—¿Qué tipo de mapas?

—Internet es casi infinito pero los seres humanos somos personas de hábitos: teniendo trillones de páginas al alcance de un click, terminamos visitando en promedio treinta páginas con regularidad. Si Sergey se encontrara contigo vería en su Glass tu mapa de navegación en Internet y qué noticias leíste hoy, entre muchas otras cosas. Y gracias a la app de Google Maps, tu mapa de navegación en el mundo real. Solo para empezar.

—Con esa información, él podría ser John Malkovich: carga su mapa de navegación de Nueva York y pasea por la ciudad como si fuera él. De pronto hasta se lo encuentra.

—Así es, aunque no es ningún de pronto se lo encuentra. Si tiene el celular prendido, sabe en tiempo real dónde está.

—Asustador.

—Es uno de los ejercicios preferidos con Google Street View: cargas el mapa de Llinás por ejemplo y ves NY a través de sus ojos.

—Y pensar en la aventura de Vila-Matas siguiendo a Paul Auster en Brooklyn…

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