Deudas herméticas

1.

Llegué al I Ching por una referencia que encontré en un libro de Jung. Luego, para mi sorpresa, la edición que conseguí, la de Richard Wilhelm, traía un prólogo del psicoanalista suizo que me impresionó mucho. Básicamente Jung dialogaba con el I Ching.

Me volví un asiduo del oráculo, tanto que hice años después un programa con monedas virtuales para consultarlo (que he de actualizar pronto, es del año 98), aunque mi método preferido es la lectura con los 50 tallos de milenrama, que es más dispendiosa pero tiene la virtud de que propicia el estado de concentración necesario para escuchar mejor el resultado.

En unas vacaciones de mitad de año trabajé como obrero para mis tías que se dedicaban al diseño de jardines. En los momentos de reposo, en medio de la naturaleza, me asombraba ver las imágenes del libro a mi alrededor. Sentía que había sido escrito a partir de la experiencia humana, de la lectura sabia de la naturaleza. Recordemos que uno de sus prodigios es que su sistema de Yin y Yang fue el que inspiró a Leibniz para establecer el sistema binario, el mismo que está en la raíz de nuestra era digital: la representación de la realidad en unos y ceros. (Sigue leyendo »»)

Cupido (Utópica style)

Hace poco estuve en un concierto de una nueva banda que interpreta arreglos en su estilo de temas de la música latinoamericana, desde la salsa hasta la tropical. Fue una tremenda sorpresa cuando empezaron con la moña o riff de la salsa, nuestro Smoke on the Water, los acordes de La murga de Panamá del maestro Willie Colón. Obviamente se me erizó la piel, cerré los ojos y dejé escapar ese sonido gutural de placer que nace naturalmente en estos momentos.

Después del concierto tuve la oportunidad de charlar con el trombonista, un joven griego de 28 años. Le conté que admiraba su valentía porque Willie Colón utiliza la misma entrada en sus conciertos recientes pero acompañado por dos trombones más mínimo. Así de exigente es esa entrada. Empezamos a hablar de otras referencias musicales y le pregunté que si había tocado Eres, de Santiago Cerón, con esos solos de trombón tan exquisitos.

«No –me respondió–. ¿Podemos escucharla en Youtube ahora?». La sintonizamos y quedó fascinado. «Si la bailas enamorado con tu pareja habrá fuegos artificiales esa noche», le dije. Me miró desconcertado. Recordé una entrevista con el cantante de Jarabe de Palo en la que decía que lo increíble y lo que diferenciaba al público latinoamericano del español era que la música en América Latina se siente en las entrañas, «es una cosa visceral», mientras que los españoles viven del éxito del verano que al año siguiente será remplazado por el nuevo.

«Tú como trombonista, si tocas esa canción con el corazón, tendrás un ejército de mujeres lanzándose sobre ti». Me miraba como si le estuviera ofreciendo 70 vírgenes a un yihadista. «¿En dónde es esto?». Le conté que teníamos varias ciudades salseras, Cali la principal, pero también en Barranquilla, Medellín y hasta sectores de Bogotá. «Es de los grandes placeres de la vida, bailar pegado con tu pareja», le remaché. Le puse otros videos de mujeres bailando en Cali y fue como ver el paraíso para él.

Empacó su trombón y anoche nos despedimos con un fuerte abrazo. En estos momentos debe estar cruzando el Atlántico rumbo a Cali. «Muy de malas si no regresas enamorado», le dije, y él partió con ilusión y una sonrisa.

Deseémosle suerte:

Santiago Ceron – Eres

Blip Tunes

bliptunes-whiteBlip.fm tiene el problema de que no ha actualizado su reproductor de música basado en Adobe Flash. Esto hace imposible escuchar las estaciones de los DJs en tabletas o smartphones. O era, porque gracias a un nuevo producto de los Laboratorios Acme de Utópica ahora es posible hacerlo en tabletas, smartphones y hasta PCs: con ustedes en exclusiva, fieles lectores utópicos, Blip Tunes.

El sintonizador permite escoger las opciones de la lista de reproducción. Pero también se puede acceder directamente a una estación. P.e. a la de este servidor: http://bliptunes.com/diplopito

Pensé que podría hacerlo en un par de días pero me tomó una semana que disfruté mucho, como el placer de escuchar las estaciones mientras voy de viaje, en la bicicleta, el auto o el tren, preferiblemente con el Soundlink Mini.

Bliptunes como minireproductor

Bliptunes como minireproductor

Algunas características especiales: en el PC se puede jugar con el tamaño de la ventana hasta dejarlo como un pequeño reproductor (incluso más pequeño que en la imagen); la barra de progreso también sirve para adelantar el video, una función que hace mucha falta en Blip.fm, y es posible filtrar la estación de un DJ y escuchar solamente esos blips. El siguiente paso será crear listas de reproducción propias a partir de una o varias estaciones, pero esto tomará su buen rato.

Técnicamente fue un desafío bello en el front-end, pues fue hecho todo con Vanilla JavaScript. El primer borrador (http://blip.utopica.xyz) sí utilizaba jQuery pero la lista de reproducción era muy difícil de navegar en Android. Pasé a iScroll de Matteo Spinelli, que se convirtió en la columna vertebral de la aplicación. En las próximas semanas espero compartir también un reproductor independiente para los PCs. Y la gran desventaja sigue siendo para los iPhones: debido a su política restrictiva, no es posible reproducir una lista continuamente. Curiosamente esto no sucede en los iPad. En Android, Linux y Windows el reproductor toca hasta el último blip. Si se utiliza Mozilla Firefox, se puede escuchar con la pantalla apagada (shhhh!).

Ojalá otros DJs y viajeros utópicos lo disfruten también. Está en fase de prueba, con suerte será público en Blip.fm el fin de semana.

 

 

El Boogaloo, historia de un homicidio musical

Después de disfrutar de esta excelente crónica de Oliver Wang en The Guardian vi el maravilloso documental We Like it Like That, que reseña el nacimiento y caída del boogaloo… ¿Caída u homicidio? En la Bitácora Utópica hemos registrado varias formas del asesinato como una de las bellas artes no contempladas por De Quincey. Hoy podemos agregar una nueva: el asesinato musical.

Como narra el documental, en los años sesenta los reyes del mambo eran Tito Puente, Eddie Palmieri y Machito. De súbito Joe Bataan, Pete Rodríguez, Johnny Colón empezaron a surgir como estrellas musicales con su recién creado boogaloo. El artículo de Wang hace un excelente recorrido musical también por esta historia.

Lo que nos deja fríos como espectadores es ver la conspiración que tuvo lugar para acabar con estas jóvenes estrellas. De hecho, ahora que empiezo a detallar la escena del crimen, me doy cuenta de que podría incurrir en un spoiler sin quererlo. Así que solo me queda recomendar el artículo de Wang y el documental para aclarar el misterio. Hora y media de emoción intensa garantizada.

El misterio que sí parece aclarar es el del coro en Eso se baila así, el clásico de Héctor y Willie Colón, donde cantan Boogaloo no va conmigo, que tú lo quieres vacilar ¡vete pa’llá! una frase que nunca —quizás hasta hoy— había podido entender precisamente en ese boogaloo:

Willie Colon – Eso Se Baila Asi

La duda de incluirlo en las formas artísticas de De Quincey se encuentra en su renacimiento en los últimos años. Lo que sí deja mal sabor de boca fue el destino que corrió Pete Rodriguez, alquimista de música adoptado por la industria farmacéutica: ahí queda eso.

Joe Cuba – Bang Bang (Classic)