Bloopers futuristas

Ahora que debemos reeducar el ojo para identificar el Manhattan skyline sin Torres Gemelas (en especial a propósito de New York, I love you), me acordé de la fantástica Escape from New York (1981):

Uno de los momentos de mayor suspenso es cuando Snake Plissken debe aterrizar con su aeroplano sobre una de las Torres Gemelas, en la Manhattan de 1997 convertida en prisión. Ahora no sé si son uno o dos bloopers futuristas: por un lado, en pleno siglo XXI NY sigue siendo la capital del mundo y no la prisión que previó John Carpenter, si bien ahora Snake ya no tiene pista de aterrizaje. Hasta aquí serían dos bloopers, pero considerando que el año en que transcurre la película era 1997, Snake tenía todavía pista de aterrizaje, entonces solamente es uno, ¿correcto?

Contrastes

1.

En 1999, al año de instalado en Amsterdam, charlaba en un bar con uno de los consejeros del alcalde Patijn. Me contaba que estaban aterrados con la cifra de muertes violentas en el 98 en la ciudad, una cantidad récord y completamente escandalosa que había activdado todas las alarmas: 65. El alcalde convocó un grupo de acción inmediata para entender qué estaba sucediendo y qué se podía hacer al respecto. No pude evitar reírme por la comparación tan absurda: estaba tan acostumbrado a escuchar que sólo en el Barrio Santa Fe, en Bogotá, era común que entre 25 y 30 personas murieran de forma violenta en un fin de semana. ¿Cómo podía estar el gabinete del alcalde en shock por 65 muertes? Leí ayer que la cifra de muertes violentas en Amsterdam bajó este año a 30 personas, 11 más que en 2008. La versión impresa de Het Parool trae una infografía con el índice de muertes violentas desde el 98 hasta este año. 1998 fue en verdad un año atípico y de ahí la preocupación de Patijn. Las medidas que se tomaron funcionan, a pesar de que los barrios típicos donde se dan más muertes siguen encabezando la lista. "¿30 muertos en un año? Qué ciudad más insegura", dicen los holandeses que abominan Amsterdam. Un país utópico donde la vida aún es la principal prioridad política. Het Parool dedicó dos páginas a nombrar uno a uno los muertos y la causa de su muerte. Mencionó también los casos que ya han sido resueltos o están a la espera de sentencia del juez (21). (Sigue leyendo »»)

Los ángeles, velocidad máxima

Y si viaja en coche, hay algo muy importante… A más de 100 km/ h, el ángel se baja del coche. Sus alas no pueden ir más rápido…

Fina Armengol, presidenta de la Asociación Amigos de los Ángeles en La Contra

 

Doña Fina ha abierto un caudal de preguntas imaginadas al revelarnos esta propiedad de los ángeles, su límite de velocidad: imaginemos el choque de ángeles que se produce cuando despega un avión con 300 pasajeros a 450km/h. Quizás el miedo que sienten muchas personas al despegar sea no de ellas sino de su ángel de la guarda, que fiel a su tarea sabe que no podrá acompañar a su protegido en el vuelo. O el choque de ángeles en el arranque de las carreras de Fórmula 1. Creo que perdí mi ángel de la guarda cuando de niño llamaron a mi abuelo y le dijeron que había una emergencia en el circo que tenía. Me dijo: "¡Vámonos a mil al circo!". Y fuimos bastante rápido, la verdad sea dicha. ¿Qué pasa con esos ángeles que se bajan del auto, del avión, de las naves espaciales (los astronautas tampoco se salvan del desamparo)? ¿Cuándo se reencuentran con sus protegidos? Probablemente los ángeles no necesitan GPS, les basta con el suspiro de Dios que les señala dónde está su protegido. Si alguien toma un avión de Bogotá a Madrid, ¿su ángel lo reencontrará después de atravesar el Atlántico durante un mes? Y si justo cuando llega la persona se regresa de Madrid a Bogotá, ¿vivirá otro mes sin ángel de la guarda? Qué complejo este mundo de los ángeles. Curiosamente, ahora mismo recuerdo un ángel gay que me salvó la vida.